La península de Giens es una avanzadilla rocosa unida al continente por un doble tombolo, una formación geológica rara en Europa. Este cordón arenoso doble, que encierra los antiguos salinas de Pesquiers, condiciona tanto el paisaje como las actividades que se pueden realizar en el lugar. Comprender esta geografía particular permite elegir mejor los itinerarios y los puntos de interés.
Regulación de los deportes de deslizamiento en Almanarre: lo que cambia la práctica
La playa de Almanarre, situada en el tombolo oeste, es uno de los spots de kitesurf más reputados de la Mediterráneo. La práctica está regulada por una ordenanza municipal y una ordenanza prefectural que prohíben la navegación en la franja de 300 metros, excepto en dos canales específicos (Almanarre y Mérou).
En verano, la convivencia entre bañistas, kitesurfistas y windsurfistas impone una organización espacial estricta. Las zonas de acceso al agua están señalizadas y los horarios pueden variar según las condiciones del viento. Antes de alquilar material o lanzarse al agua, verificar los paneles de información en el lugar evita una multa o un conflicto de uso.
Para aquellos que buscan qué hacer en la península de Giens más allá de las playas clásicas, el kitesurf regulado en Almanarre representa una actividad en sí misma, siempre que se respete este marco regulatorio.
Sendero costero de Giens: recorrido, dificultad y tramos a privilegiar
El sendero costero constituye la columna vertebral del descubrimiento a pie de la península. Accesible desde varios puntos, recorre la costa sur entre acantilados, pinos de Alepo y calas. Dos tramos se destacan por su interés paisajístico.
De la Madrague a la playa del Four à Chaux
Este segmento ofrece vistas panorámicas sobre las aguas turquesas y pasa por pasos rocosos que requieren un mínimo de atención. El terreno puede ser resbaladizo después de la lluvia o por las salpicaduras. Se necesitan zapatos con suelas adherentes.
Del puerto del Niel a la playa de la Darboussière
Este tramo es el más salvaje de la península. La vegetación mediterránea es densa y las calas poco frecuentadas. El desnivel es moderado, pero la longitud del recorrido (cuenten varias horas de ida y vuelta) exige llevar suficiente agua, especialmente en verano.

Todo el sendero se inscribe en el perímetro del proyecto Gran Sitio de Francia, lo que implica restricciones puntuales de acceso para preservar el medio natural. Consultar los paneles al inicio del recorrido permite conocer los posibles cierres de tramos.
Tren turístico de la península: alternativa de transporte y paseo panorámico
El tren turístico que conecta la playa de Almanarre con el pueblo de Giens por la ruta de la sal va más allá de ser un simple transporte turístico. En el verano de 2026, transportó a 50,000 pasajeros entre julio y agosto, un aumento del 12 % en comparación con el año anterior.
Según la metrópoli Toulon Provence Méditerranée, esta afluencia ha permitido evitar alrededor de 10,000 vehículos en el tombolo oeste. El objetivo se inscribe en el marco del proyecto Gran Sitio de Francia en la península de Giens y las salinas de Hyères.
El trayecto bordea las antiguas salinas, donde los flamencos rosados se quedan gran parte del año. Tomar el tren turístico se convierte entonces en una actividad en sí misma:
- Observación de aves desde las ventanas, sin perturbar la fauna de las salinas de Pesquiers
- Descubrimiento de la ruta de la sal, un itinerario histórico vinculado a la explotación salinera pasada
- Llegada directa al pueblo de Giens, punto de partida del sendero costero y de la ruta hacia la Torre Fondue
Utilizar el tren turístico reduce la presión automovilística en un territorio frágil donde el estacionamiento en verano sigue siendo un problema recurrente.
Torre Fondue y embarque hacia Porquerolles: lo que hay que saber
La Torre Fondue, en la punta sureste de la península, es el principal punto de embarque hacia la isla de Porquerolles. El cruce dura unos veinte minutos. Esta proximidad hace de Giens una base lógica para combinar península e isla en un mismo viaje.

El sitio de la Torre Fondue merece una parada. La torre, un edificio defensivo del siglo XVII, ofrece un panorama sobre las islas de Hyères (Porquerolles, Port-Cros, Le Levant). El estacionamiento en el lugar se llena rápidamente en temporada alta. Llegar temprano por la mañana o a última hora de la tarde limita la espera, tanto para el estacionamiento como para el embarque.
Salinas de Pesquiers y observación de flamencos rosados en Giens
Las salinas de Pesquiers ocupan la depresión entre los dos tombolos. Este espacio, anteriormente explotado para la producción de sal, es hoy una zona húmeda protegida que alberga una avifauna notable.
Los flamencos rosados están presentes gran parte del año, visibles desde los caminos que bordean los estanques. A diferencia de los parques ornitológicos habilitados, la observación se realiza aquí en un entorno abierto, sin estructura dedicada. Un par de binoculares o un pequeño teleobjetivo cambia radicalmente la experiencia.
- Acceso libre por los caminos que bordean el tombolo oeste (lado Almanarre) o este (lado ruta de la Capte)
- Mejor luz para la fotografía a primera hora de la mañana o al final del día
- Respeto imperativo de las distancias: los flamencos despegan si uno se acerca a menos de unas decenas de metros
La combinación de salinas, tren turístico y sendero costero permite cubrir las tres facetas de la península (zona húmeda, patrimonio de transporte, costa rocosa) en un día intenso sin tomar el coche.
La península de Giens concentra sus ventajas en un perímetro reducido, lo que hace que cada desplazamiento sea corto. El punto a recordar sigue siendo la fragilidad del sitio: el proyecto Gran Sitio de Francia en curso busca precisamente conciliar la afluencia turística y la preservación del doble tombolo y las salinas. Adaptar los desplazamientos, privilegiar la marcha o el tren turístico y respetar las zonificaciones reglamentarias son las condiciones para que el lugar siga siendo lo que es.



